Las nubes asperitas. ¿Qué son y cómo se forman?

De las formaciones de nubes que existen, las nubes asperitas ocupan un lugar muy especial. Tanto que todavía no se han reconocido en el Atlas de nubes.

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Nubes asperitas
©Youtube

Las nubes asperitas. Las nubes que la ciencia no puede clasificar.

Las nubes siempre han sido motivo de fascinación. Y es que, gracias a las formas, aparentemente racionales, que pueden llegar a adquirir, no son pocas las personas que pueden quedar obnubiladas durante mucho tiempo observándolas.

Sin embargo, las nubes asperitas son, si es que esto es posible, aún más extraordinarias que las que podemos encontrar en un catálogo normal. Más que nada porque, lo creamos o no, este tipo de nube todavía no ha sido reconocido por la Organización Mundial de Meteorología.

¿Cómo son las nueves asperitas?

En la documentación gráfica que se tiene de ellas, se puede observar cómo estas nubes forman una especie de manto rugoso. Es como si una alfombra totalmente continua, de un tacto áspero, cubriese todo el cielo sin dejar ni un solo hueco.

Nubes asperitas 1

¿Cómo se forma este tipo de nubes?

A pesar de que su origen no está del todo claro, desde el año 2009 se han intensificado los estudios al respecto llegando a algunas conclusiones interesantes.

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Por un lado se ha observado que estas nubes asperitas suelen formarse cuando comienza el día sobre todo en zonas en las que la acumulación de agua es la protagonista. Lagos, orillas de río o pantanos, son lugares apropiados para contemplarlas.

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Otro requisito que parece clave es que el día amanezca tormentoso. Y es que parece que la humedad en zonas ya de por sí con una gran cantidad de agua, favorece la forma rugosa de este tipo de formación.

Nubes asperitas 1
©Wikipedia

Además, un dato curioso es que parece que estas nubes son bastante inestables ya que desaparecen con bastante rapidez. Algo que hace pensar que las condiciones para su formación son muy concretas.

Quizá por ello, por esa inestabilidad y la dificultad para el estudio que presentan, todavía no se han podido catalogar de manera oficial a pesar de los esfuerzos de muchos investigadores.

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