La Route Des Princes. Una etapa contra viento y marea

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Route Des Princes

Arkema-Région Aquitaine a 46 millas y Oman Air-Musandam a 108 millas, luchan contra viento y marea para llegar a Plymouth.

La segunda noche de la etapa Dún Laoghaire-Plymouth, tercera oceánica de la Route des Princes, ha sido complicada y difícil para los participantes. Han quedado atrapados por las calmas de viento y ambas flotas reagrupadas.

El cambio de recorrido anunciado antes de anochecer es el único consuelo que les queda a los navegantes de esta vuelta a Europa de los territorios, que luchan contra los elementos para llegar a Plymouth. La encalmada y la fuerte corriente está poniendo a prueba su paciencia, y todos están escrutando el mar buscando alguna racha que les permita navegar más rápido que sus rivales.

En el parte de posiciones de las 06 UTC (08 hora española), los Multi50 estaban frente a cabo Lizard, apenas 45 millas pasadas las islas Scilly que superaron ayer a primera hora de la tarde. El Arkema-Région Aquitaine sigue liderando la flota por milla y media sobre el FenêtréA-Cardina, que trata con ahínco de anotarse su primera victoria de etapa. Una minucia en estas condiciones, en las que coger una suave racha unos minutos antes que otro barco supone para estos veloces barcos mucha distancia ganada. A menos de 10 millas navegaba el Actual, que a su vez tenía al Rennes Métropole – Saint-Malo Agglomération dos millas en su estela, ambos levemente más al sur que los líderes.

Por su parte, los MOD70 y el Maxi 80 Prince de Bretagne navegan rumbo a la bonificación de Bishop, en las islas Scilly, con los puntos de recompensa al alcance de sus proas. Las grandes distancias que les separaban tras el paso de la Fastnet, se han esfumado. El Oman Air-Musandam sigue liderando la flota, pero tenía al Edmond de Rothschild a 3,2 millas, mientras el Virbac-Paprec perdía comba en la última transición de viento, pasando de 8 a 16 millas de retaso sobre el líder en las dos últimas horas. El Prince de Bretagne sigue inmerso en este pelotón, teniendo a la vista al Edmond de Rothschild.

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