Los japoneses hunden un barco ecologista dedicado a salvar ballenas

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Un ballenero japonés partió en dos un trimarán de alta velocidad utilizado por ecologistas australianos para hostigar a los cazadores de cetáceos al chocar contra él en la Antártida, incrementando la tensión en aguas del Océano Austral. Se trata de un nuevo capítulo en la lucha que organizaciones ambientalistas libran contra Japón y su caza de ballenas, el cual sucedió con saldo de un activista herido la víspera en la bahía Commonwealth, aguas australianas que Japón no reconoce.
De acuerdo al video tomado por los conservacionistas, el buque japonés Shonan Maru 2 se aproximó a su nave accionando dos cañones de agua y lo embistió por el frente, que quedó destruido, sin que ninguno de los dos intentara evitar la colisión.

Los japoneses han ignorado la petición de la Comisión Ballenera Internacional de detener su programa de pseudo investigación científica. Existe la preocupación de que la población de la ballena minke del sur haya caído hasta en 50%, hecho que los científicos no han podido explicar.

Los balleneros japoneses planean cazar este año 935 rorcuales aliblanco y 50 ballenas de aleta, según dicen, “con fines científicos”.  El año pasado, en la Antártida, los pesqueros cazaron más de 500 ballenas para “estudiarlas”.  En contraposición, Australia y Nueva Zelanda llevan a cabo una expedición conjunta para demostrar que es posible cumplir el mismo objetivo sin matar a ningún anima; si quieren estudiar las ballenas ¿para que necesitan 935 animales? ¿a quien quieren engañar?

El conflicto se repite a uno similar que se dio el mes pasado, en el que ambas partes se acusaron mutuamente de provocación con cañones de agua a presión, láseres deslumbrantes y botellas de ácido corrosivo. Al igual que en esta ocasión, tampoco hubo heridos.

Bajo el pretexto de investigación científica, Japón no respeta la moratoria internacional de caza de ballenas en vigor desde 1986, provocando en particular la ira de Australia y de Nueva Zelanda. Y me pregunto yo, ¿pensaran los japoneses que el resto del mundo va contra ellos? ¿no será al revés?.

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