Vendee Globe 2013. Para François Gabart parece que todo va sobre ruedas, metro a metro aumenta la distancia que lo separa de Le Cléac’h

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Desde hace una semana, Jean Le Cam ha tenido que luchar duro con un Pacífico Sur especialmente nervioso. Con el cabo de Hornos en el punto de mira, el patrón del SynerCiel ha sido sacudido por una mar desmontada, un viento fuerte y muy inestable. Tras una serie de trasluchadas –el veterano navegante ha optado por virar por proa cuando las condiciones son más extremas para salvaguardar el material- esta madrugada estába a 60 millas del cabo de Hornos, empujado por un viento de sudoeste de menos de 20 nudos,
Con un ojo en el radar, el otro en cubierta, se preparaba para vivir unas horas de guardia intensa para navegar entre hielos flotantes. 
Doblar este cabo tiene en el caso de Le Cam un gusto especialmente dulce, por cuanto en la pasada edición de la Vendée Globe su barco volcó poco antes de doblar Hornos, tras perder el bulbo de su quilla y ser rescatado por Vincent Riou.

El cabo de Hornos hay que ganárselo a pulso. Tras franquear la última puerta del recorrido, los navegantes sueñan con este punto mítico. Doblarlo es sinónimo de vuelta a casa, de aproximación a la civilización, por mucho que todos saben que la subida del Atlántico está plagada de trampas, que los barcos están cansados y pueden sufrir averías, que puede pasar de todo. Pero no por ello dejan de soñar con Hornos.

La subida del Atlántico no es ninguna bicoca, pero para François Gabart parece que va sobre ruedas. En su larga ceñida en busca de los alisios del Sudeste, el MACIF parece encontrar un camino más trillado que sus adversarios. Armel Le Cléac’h (Banque Populaire) no halla la forma de recortar la ventaja de su rival; al revés, es este quien metro a metro va aumentando la distancia que los separa. Y las perspectivas inmediatas no son precisamente halagüeñas para el perseguidor, pues hasta dentro de un par de días no parece entreverse alguna posibilidad de urdir una estrategia distinta que la de ir a remolque. Claro que queda mucha regata, más de 5.000 millas. Pero también es un hecho que nunca la diferencia entre los dos primeros había sido tan grande.

El gran perdedor de la jornada, sin embargo, ha sido Jean-Pierre Dick (Virbac Paprec 3), que durante su intervención en La Vendée Globe en Directo de este mediodía intentaba hacer de tripas corazón. Pese a ello, reconocía que las más de 150 millas perdidas ayer al romperse el arraigo de su estay principal serán “forzosamente negativas” en su clasificación y, por ende, para sus sueños de alcanzar a la pareja de cabeza. Cuando se planteaba el objetivo de situarse a menos de 150 millas de los líderes al cruzar el Ecuador, debe hacer frente a un escenario en el que está a más de 400 millas del primero y en el que además su tercer puesto del podio está amenazado desde atrás: Alex Thomson (Hugo Boss) está a solo 170 millas del Virbac Paprec 3.

Jean Le Cam es hoy la otra cara de la moneda. El patrón del SynerCiel es hoy un hombre emocionado y feliz. Ha doblado el cabo de Hornos en el mejor momento, al amanecer, y lo ha hecho pegadito a tierra, apenas a una milla del mítico acantilado. “Es un gran momento”, ha confesado el bretón, que tenía una cuenta pendiente con este cabo, desde que hace cuatro años perdió su barco poco antes de alcanzarlo y tuvo que ser rescatado por Vincent Riou. Para Le Cam, esta ha sido su cuarto paso por Hornos, el primero hace ya 30 años, formando parte de una tripulación a las órdenes de otro navegante mítico, Eric Tabarly.

Cinco barcos está previsto que pasen del Pacífico al Atlántico en las próximas horas. Y para todos ellos este será un momento muy especial. Para Mike Golding (Gamesa) este será su último paso en solitario, según ha confesado. Otro veterano, Dominique Wavre (Mirabaud), 80 millas detrás del británico, afronta nada menos que su noveno paso por este mítico cabo, que ha doblado en solitario, en doble y con tripulación. Todo un récord.

Detrás del Cheminées Poujoulat navegan Arnaud Boissières (AKENA Vérandas) y Javier Sansó (ACCIONA 100% EcoPowered). El patrón mallorquín conoce bien la zona, por cuanto ha doblado el cabo de Hornos en compañía de su amigo Pachi Rivero durante la primera Barcelona World Race y porque ha trabajado como patrón de barco en esta zona. Pero esta será la primera vez en que supera la punta meridional de América en solitario, algo memorable en la vida de un navegante.

Si el Pacífico Sur parece dar un respiro a este pelotón central a su paso por el cabo de Hornos, no muestra en cambio compasión alguna por Bertrand de Broc (Votre Nom Autour du Monde avec EDM Projets) ni por Tanguy de Lamotte (Iniciatives Coeur), zarandeados por un viento helado y fuerte del sudoeste, y olas más que considerables de ocho metros cruzadas del sudoeste y del noroeste.

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