Les Voiles de Saint-Tropez 2011. Hoy martes empiezan las regatas

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En el final de la temporada, todos los años se celebra Voiles de Saint-Tropez una regata en la cual se reúnen y se dicen adiós todos los equipos que han estado compitiendo en el circuito del Mediterráneo, en el  compiten tanto yates modernos como clasicos en un festival de una semana de navegación.

Como otras regatas, Les Voiles de Saint-Tropez, nació de un desafío entre algunos regatistas entusiasmados por la vela, a la que llamaron, La Nioulargue. En 1981, Jean Laurain el dueño del Ikra 12-Metros y el estadounidenses Dick Jason propietario de un Swan 44 llamado Pride, protagonizaron una regata entre Saint-Tropez y el restaurante del Club 55 en Pampelonne, con La Nioulargue, una boya que marca el bajíos Nioulargo unas 5 millas náuticas al este-noreste de Cabo Camarat como una baliza. Ikra vencio a Pride y desde ese momento nacio la regata de la Copa Nioulargue .

La regata ha crecido espectacularmente y cada año se incrementa el numero de participantes ya que es un acontecimiento que une tradición y modernidad en el que participan barcos clasicos con los de mas alta tecnología.

Este año se reúnen casi 300 barcos, la mejor colección de yates tradicionales (clásicos y espíritu de la tradición), así como el otro extremo del espectro: modernos de alto rendimiento. Hoy martes empiezan las regatas tanto de barcos tradicionales como los actuales (Wally y modernos.

Barcos como el 100 pies de Mike Slade (30 metros) maxi super, Leopard 3, que tenía el récord del campo monocasco en la Rolex Fastnet Race hasta este año, el impecablemente restaurada 1930 de la era de la clase J Shamrock, Swan de la popular -diseño de Swan 42 al Cisne 112 Highland Breeze, así como una buena actuación de la flota de Wally de 80 a 130 p

En la flota Tradicional la “gran dama” de la flota es de 136 pies (41.5m) Herreshoff la goleta Elena, aunque no es la única entre yates de más de la marca de 100 pies, esta el Cambria, el balandro Fife de 23m, la goleta de Herreshoff, Marietta de 1915, y la goleta Fife, Altair, que compitió con éxito durante casi 50 años y despues fue restaurada por los astilleros del Reino Unido, Fairlie en 1985. Completan la flota “más grande” el más reciente lanzamiento el Sunshine, construido en en teca y palo de rosa en Myanmar.

Les Voiles de Saint-Tropez y el Goodwood Revival (reunión de nostálgicos de los coches antiguos de la década de 1940, 50 y 60), ofrecen oportunidades únicas para los aficionados a realizar un fascinante viaje en el tiempo, de sumergirse en el espíritu de antaño, mientras admira la elegancia y diseños inspirados en la época.

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