El imoca 60 Safrán ganador de la Transat Jacques Vabre en Puerto Limón

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Unos minutos después de su llegada a Puerto Limon, Marc Guillemot y Charles Caudrelier Bénac contestaron a las preguntas de los periodistas:

Marc Guillemot : « Me ha emocionado mucho ver a mi mujer subirse al barco la primera. Ella sabe que, después de una regata, necesito siempre un poco de tiempo para ‘aterrizar’ pero me emocionó y me hizo feliz verla subir la primera a bordo de Safran. Estoy contento de que todo el mundo estuviese ahí. Sólo le pido a Christine unas horitas porque todavía tengo la cabeza a mi aventura y a mi regata pero… ¡que se tranquilice, voy a aterrizar muy pronto!

Es una victoria genial para todos los que han pasado tanto tiempo conmigo, trabajando en este proyecto: mi espónsor Safran, los arquitectos del barco y todo mi equipo. Toda esa gente se ha implicado y ha puesto interés y pasión en el trabajo. Esta victoria es verdaderamente formidable. Es genial. Cuando salimos de Le Havre, afirmamos que si volvíamos en el 2009, era para mejorar el resultado del 2007, ¡y ya está! No ha sido fácil. Fue un trabajo enorme, éstos son barcos muy exigentes. Lo sabíamos pero no hemos escatimado esfuerzos. Con Charles, hacemos una pareja muy buena. Hemos sabido controlar el ritmo y mantener a nuestros perseguidores lejos en nuestro surco. Estamos felices. Hemos ido hasta el final, no hemos bajado la tensión ni un momento, lo hemos pasado muy mal muchas veces. Pero estamos contentos. Es una espléndida competición, por su trayecto, por el largo de su recorrido, y por el excelente nivel de los competidores, la saña con la que cada uno de nosotros ha intentado dar lo mejor de sí. En un contexto así, la victoria es aún más sabrosa.

Los momentos más difíciles los hemos vivido hoy: cada vez que nos metíamos en un chubasco, en una tormenta o en una encalmada, nos imaginábamos a Kito y a François, cabalgando a bordo de su Vaca que ríe, a 25 nudos de velocidad mientras que nosotros estábamos inmovilizados. No los veíamos, no sabemos dónde estaban. Ha sido híper duro para la moral. Hasta una hora antes de la línea no nos relajamos. Pero lo principal es que hayamos llegado primeros.

Marc Guillemot : « Ha sido la carrera más difícil de mi carrera. Ha habido varios momentos difíciles, entre otros al pasar Guadalupe. Se nos ha roto la vela Espí que era una vela espléndida y nos preocupaba pensar que lo íbamos a necesitar en el Caribe. Hubo un momento pensamos que el desenlace de la regata se iba a dar ahí.

Y no podíamos vigilarle en el retrovisor porque no sabíamos dónde estaba. Lo único que sabíamos es que en los momentos en que no teníamos viento y no avanzábamos, él seguía progresando. No queríamos ni imaginar que esta regata por la que habíamos luchado tanto se nos iba a escapar. Por momentos, nos parecía que se nos iba y que no lo podíamos remediar. Es muy duro para la moral. En esos momentos difíciles, hay que seguir siendo combativo y no ceder.

Digo que la regata es dura por varias razones y entre otras porque el nivel de los navegantes y de los barcos es casi óptimo. Las condiciones también, han sido especialmente difíciles, así como el ritmo de la regata… requiere mucho trabajo, labor de cada minuto, constancia, fuerza. Hay que saber administrar el descanso y la fatiga… pero cuando se está delante, merece la pena.

Desde hace dos años, Charles y yo hemos seguido trayectorias un poco diferentes y estamos obviamente mucho más maduros en el ejercicio que practicamos que en la edición anterior. Hemos llegado los dos a esta edición con mucha más experiencia lo que nos ha permitido proyectarnos en la victoria desde el día de la salida.

Charles Caudrelier Bénac: « Cuando pasamos la línea, pensamos «¡lo hemos logrado!», de alguna manera es una revancha contra el segundo puesto de la edición anterior.

El estrés me impidió ceder y reducir la energía, incluso en los momentos en que estaba cansado. Tenía tantas ganas de ganar esta regata!… Marc me ha impresionado físicamente. Yo estoy llegando a una edad en la que constato que mi fuerza física puede empezar a reducirse y, con sus 15 años más que yo, Marc me ha impresionado. ¡De verdad!

Esta regata ha sido dura porque el inconfor fue permanente. Estuvimos todo el tiempo mojados. La maniobra de cada vela es siempre complicada. Es la primera vez que tomo conciencia de la enorme exigencia que imponen estos barcos y de lo difícil que resulta conducirlos sin tripulación. Todo ello, sumado a la presión a la que nos ha sometido Kito…

Kito es capaz de ir muy, muy deprisa. François es súper brillante! Además, tenían el mismo barco que nosotros. ¿Porqué hemos sido más rápidos …? Quizás nos haya favorecido la obstinación del primero. Ha sido una extraordinaria regata!»

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