Barcelona World Race. Dos Mares, dos estados de ánimo

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Los cuatro barcos que aún están en el Mediterráneo siguen sufriendo la falta de viento que les dificulta pasar el estrecho de Gibraltar. Los veleros situados en el Atlántico navegan mucho más rápido y pronto los alcanzará un frente.
Pocas veces la dicotomía entre dos mares vecinos ha estado tan marcada. La línea imaginaria que pasa por el extremo meridional de Europa, punta Tarifa, divide dos estados de ánimo contrapuestos en la flota de la Barcelona World Race: al oeste, en el Atlántico, el viento permite a los barcos hacer lo que deben hacer: tragar millas bajo la quilla; al este, el Mediterráneo muestra su cara más dura que puede mostrar a estos regatistas: les esconde el viento, su bien más preciado.

“Esto es el Mediterráneo, una lotería”, confesaba Ludovic Aglaor desde el Fòrum Marítim Català. “El mejor regalo de los Reyes esta noche sería pasar Gibraltar. El Mediterráneo ha estado muy inestable, como nunca lo había visto”, comentaba Toño Piris desde el Renault Z.E., muy cerca del Fòrum Marítim Català. “Los últimos días han sido una mezcla de emociones, pero ha sido bastante frustrante”, terciaba Wouter Verbraak desde el Hugo Boss, farolillo rojo provisional de la flota.

Pese a ello, casi todos intentaban mirar las cosas desde un lado positivo. “Hay que mirar hacia adelante y esperar que el Atlàntico nos traiga mejores vientos”, ha comentado Piris. “Nos recordamos uno a otro que la regata es larga”, explicó Verbaak.

El We Are Water, de Jaume Mumbrú y Cali Sanmartí, ha pasado este mediodía de uno a otro lado y ha acelerado de repente, como si saltara sobre un resorte, hasta prácticamente igualar la velocidad del líder, el más rápido de la flota a primera hora de la tarde. Con él, ya son 10 los barcos que han cerrado su capítulo mediterráneo.

Preparándose para el frente

Lejos por la proa, ya en aguas atlánticas, los nueve primeros barcos zampaban millas gracias a la reaparición del viento. Aunque no se trataba de los prometidos alisios, sino de vientos de cara, eran más que suficientes para avanzar a una buena velocidad. Todos ellos hacen rumbo oeste, acercándose a una borrasca y un frente con aún más viento.
De hecho, el Foncia ha sacado ya velas más pesadas y la pasada noche navegaron unas horas con trinqueta en lugar del foque o solent. “Las previsiones meteorológicas nos anuncian vientos de 30-35 nudos y más en las rachas cuando pasemos el frente”, afirmó Michel Desjoyeaux desde el Foncia. La mar de fondo se está levantando, en un claro anuncio de la borrasca que se acerca, y el cielo se ha tapado: “Las nubes ya son de un gris oscuro y no esperamos volver a ver el sol hasta mañana”, añadió. La noche aún tenían mal llana y han podido dormir bien.

La alegría también era palpable a bordo del Virbac-Paprec 3, líder desde hace casi 48 horas, y así mismo desde el Estrella Damm: “Estamos muy contentos”, reconoció Alex Pella con su cuarto puesto provisional. Pero inmediatamente recurrió a la prudencia con que está abordando su primera vuelta al mundo: “Lo importante es hacer el mínimo de errores; de momento hemos cometido menos que los que llevamos detrás y más que los que tenemos delante, pero estamos muy contentos. Hay que ir día a día, ésta es una regata de 100 días y seguro que cometeremos errores.”
La salida del Mediterráneo no fue fácil para el Estrella Damm, que tras sobrepasar la altura de Tarifa se quedó sin viento. “Con la corriente de 5 nudos en contra, volvimos a entrar en el Mediterráneo. Por suerte, tuvimos una rachita de viento que permitió que arrancáramos y salir del Estrecho”, añadió Pella.

Tampoco Jean-Pierre Dick escondía su alegría desde su privilegiado puesto de líder: “El cielo es de un azul radiante y hay que aprovechar cada momento. El Mediterráneo ha sido una locura. Hemos tenido que trabajar duro y al pasar Gibraltar hemos respirado tranquilos, aunque hayamos atrapado una red de pesca; pero ya hemos vuelto a un ritmo más clásico de regata oceánica”.

Anna Corbella, en plan James Bond

Las redes de pesca están causando muchos problemas. El Fòrum Marítim Català pudo zafarse de una haciendo marcha atrás, después de poner la vela mayor a la contra. Y a bordo del GAES Centros Auditivos, Anna Corbella se echó al agua con un cuchillo para desembarazar la quilla: “Anna y yo habíamos hablado sobre los cabos de seguridad que debíamos usar para echarnos al agua, cuando de repente apareció como James Bond, vestida con un traje de inmersión, un arnés de seguridad con un cabo, un cuchillo en una mano y las gafas de bucear en la otra. Vamos, me jijo mientras me daba el cabo; no quiero pensar demasiado en esto’ y se lanzó al agua. Tres inmersiones más tarde, había sacado el cabo, la red y los flotadores. Anna fue una estrella absoluta. Subió a bordo, sonreímos las dos satisfechas de haber superado nuestro primer obstáculo importante”, según ha explicado su compañera Dee Caffari.

Han dicho:

Michel Desjoyeaux (Foncia): “Al principio no nos dábamos cuenta de que habíamos salido para dar la vuelta al mundo. Estábamos centrados en la regata que tenía lugr en el Mediterráneo. Ahora hacemos bordos de varias horas, lo que no pasaba hasta Gibraltar”.

Bruno García (Président): “Todo bien a bordo. Espero que los Reyes nos traigan sólo buenas noticias. ”

Dominique Wavre y Michèle Paret (Mirabaud): “4 de la madrugada, en una noche sin luna pero no sin estrellas, el ritmo se instala a bordo del Mirabaud más lentamente de lo que pensábamos. Llegamos al fin a descansar, el Mediterráneo siempre fiel y tan exigente. Acabamos de terminar un viraje y el cambio de pesos del barco… de babor a estribor, de estribor a babor. Después para ponerme de buen humor pienso en lo que me decían el día de la salida: “sobre todo no te olvides de disfrutar!”

Kito de Pavant y Sébastien Audigane (Groupe Bel): “Un sol rojizo del ocaso se pone por la costa marroquí. El Goupe Bel, empujado por una buena brisa, entra finalmente por el Estrecho. Algunos delfines saltan alrededor del 60 pies, las luces de Ceuta iluminan la costa hasta Mont Singe… ¡un espectáculo precioso! Desafortunadamente, una hora y media después estamos otra vez sin viento como en los últimos dos días y dos noches. Puede ser que no volvamos a ver a nuestros compañeros de los primeros días, pero la regata es larga y con muchos obstáculos para todos. Así que atención con el Groupe Bel que sale de cacería y tiene hambre. Viva el Atlántico y buenas noches a todos”.

Fuente: BWR

1 Comentario

  1. Sin lugar a dudas, para un navegante a vela, el viento es la fuerza que alimenta el motor de estas naves, sin embargo, con poco viento en el Mediterráneo, es donde se puede apreciar uno de los retos más difícil de este deporte. Con viento navega cualquiera!!!!!!!!!
    Seguro que estos 14 dúos, sabrán sortear todo tipo de condiciones adversas y el día que viren a babor en el Cabo de Hornos, viento no les faltará para poner rumbo por fin al ansiado Mediterráneo que poco a poco va quedando atrás.

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