Análisis de la 7ª etapa de la Volvo Ocean Race. “La revoltosa”

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Jules Salter y Chris Bedford. Uno es uno de los mejores navegantes del mundo, el otro uno de los mejores metereologos que se pueden encontrar. Ambos miembros del equipo líder Ericsson nos explican lo que nos vamos a encontrar en una etapa que califican como de alto riesgo.

Las experiencias vividas anteriormente en esta regata, dicen que la etapa de Estados Unidos a Europa no es una “vuelta a casa” fácil, y en la pasada etapa -desgraciadamente- quedó comprobado.

“Es un área con un alto número de tormentas al acecho”, comienza la charla Chris Bedford,”es una zona en la que en principio entran muchos frentes, que se aceleran con la baja temperatura del agua y eso provoca resultados muy inestables. Yo diría que nos vamos a encontrar una etapa muy complicada”.

“Desde luego que sabemos que puede ser una etapa muy dura”, ratifica ante las palabras de su compañero, mientras Jules Salter apostilla, “es una etapa en la que habrá que buscar el equilibrio entre mantener el barco de una pieza y ganar. Este es el segundo lugar del mundo con más viento y la corriente del Golfo va a ser determinante”.

Antes de entrar en materia, el meteorólogo bostoniano Bedford analizó los primeros inconvenientes con los que el Ericsson 4 y el resto de la flota se van a encontrar: El primer punto caliente será el de la zona de exclusión, el Santuario de Ballenas”. Sobre este punto, el navegante del Ericsson 4 añadía: “la primera noche puede ser definitiva, podemos encontrar condiciones muy inestables y tendremos que costear hasta salir de la zona de exclusión”.

Además de lo que supone esta zona de exclusión, Bedford añade otros ingredientes a esta receta de alto riesgo. “Tenemos dos waypoint de hielo (zonas de exclusión a las que se puede entrar y que marcan las zonas de icebergs) y puedo asegurar que en esa ocasión hay muchos más icebergs y pequeños trozos de hielo que en la pasada edición”.

“Vamos a tener que hacer un eslalon con esta zona de hielo, pero actualmente disponemos de mucha información sobre donde están situados los grandes icebergs”, añade Jules Salter a las palabras del meteorólogo del equipo Ericsson.

Y es que en esta ocasión parece que además de las cartas de navegación, los navegantes tendrán que tener muy a mano las cartas de temperatura del agua, las de hielo y por supuesto estar muy atentos de las ballenas, además de a los partes de meteo. Si a esto le añadimos las potenciales tormentas, puede ser una etapa muy complicada.

En su camino a la meta volante de Terranova, se presenta una de las claves de esta etapa, la Corriente del Golfo. “Para mi los dos momentos claves a nivel táctico tendrán lugar a priori la primera noche y en el momento de posicionarse en la Corriente del Golfo”, muestra ante una inmensa carta de vientos en el Atlántico el navegante británico Jules Salter. “Si el viento es de componente Oeste y va en la dirección del Golfo, podremos tener una velocidad extra; en caso contrario nos podremos encontrar con una gran mar, algo parecido a lo que vimos en el Estrecho de Luzon”.

“Va a ser una etapa dura, igual puede ser una etapa de 7 u 8 días, con un régimen de viento adecuado, como de 10. Además, con permiso de la niebla, creo que va a ser bastante fácil que estemos todos a la vista. En la pasada edición tuvimos algunas jornadas en las que fuimos realmente rápidos en el último tramo”, finaliza Jules Salter.

Fuente: Volvo Ocean Race

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